Pollo Agridulce


Durante una larga jornada me enfrasqué en la idea de escudriñar aquella razón por la que me sentía tan vacío e insatisfecho con la vida, sensación que no se removía de mi cuerpo ni siquiera yendo al baño. Siempre es complicado comprender las razones que tienes detrás de una idea clara, casi que te convences de que lo que harás es lo correcto y lo que debe hacerse pero, el pensamiento de la contradicción aparece, aquél despreciable y molesto pensamiento logra hacer que des por lo menos 5 pasos hacia atrás de tu objetivo inicial.
¿Tan difícil es comprender mi propia naturaleza mediocre y desordenada? Me doy por sentado como un tipo simple, sin muchas aspiraciones y que por más que intente mejorar mi situación emocional, siempre mantendré el conflicto personal que la mayoría de las personas llevamos dentro. Existir.

Mis sentidos se encontraban alerta, bueno, los de cualquiera lo estarían después de haber pasado toda la tarde bebiendo café y leyendo uno a uno de mis escritos en aquella pila de cosas viejas que mantenía en una repisa bastante espaciosa que mi papá unos años atrás había puesto para mí. No encuentro mucho que me lleve a dar con el punto crucial de mi desánimo y molestia con la vida, simplemente escritos estúpidos y llenos de clichés que atestan tantas librerías. Nada.

Basura.

Con el paso del tiempo, convivir conmigo mismo me está haciendo sentir solo, quizá no solo, sino un poco molesto de que nadie más pueda entretenerse con mi absurda compañía. La rutina asquerosa en la que me encuentro procede de aquellos hábitos que jamás me doy en la tarea de cambiar, como el simple hecho de ver películas, podían ser dos o tres en una tarde libre; escuchar música hasta que las voces y los sonidos comenzaban a resultar molestos; pensar en aquellos errores y vergüenzas momentáneas que he tenido a lo largo de mi vida, en palabras más simples, perder el tiempo.

Llevaba años desperdiciados. Es decir, no es que pudiera haber vivido mucho en esos años, quizá una simple infección estomacal, uno que otro descubrimiento extraño sobre mi sexualidad, pasar por mi etapa de rebeldía sin causa alguna, el molesto intercambio de datos personales con gente que no te habla después de 3 meses, cosas simples que le suceden a cualquiera. Supongo que ahora mismo no me creerías el hecho de que sigo sin saber lo que es estar con una chica, sólo roces y besos que jamás llegaron a nada. Incluso repeticiones de un “te amo” desolado. Años de recuerdos que no contribuyen en nada a mi investigación del momento.

Empujo aquella pila de cosas sin sentido y me recuesto en el sofá de la sala, de manera que mi vista sólo da con el techo. Siendo un cerdo asqueroso y lleno de defectos, como todo ser humano, decidí que lo mejor sería rendirme, dar por sentado que mi depresión y molestia no se quitaría si encontraba un indicio de algo que no tenía  ni idea de cómo era.

Yo sí soy marica—me digo mientras sonrío como lo que soy, un completo y maldito estúpido. Por más que lo intentara, jamás aparecería la respuesta ante mis ojos. Era ridículo que siguiera buscando entre tanta basura, de seguro ya parecía un maldito ratón con hambre de mierda. Me levanto del suelo y me muevo hasta mi cama pateando uno que otro libro que se encontraba regado por el suelo, la frustración es más que palpable en mi cuerpo; con sólo observarme podrías fijarte ya en el aroma a sudor que se asoma por mi frente, cuello y axilas. Para mi buena suerte, o mala, no salía de mi casa lo suficiente como para esmerarme en mi apariencia. Si bien la  mierda de lugar en la que vivo no me motiva ni a ir por el pan ¿Qué otra alternativa tenía más que la de ser un absoluto asocial que se la pasa echándole la culpa a los demás por su reclusión?

Me gusta creer que soy alguien un poco tranquilo, en algunos casos, en muchas ocasiones me han dicho que suelo ser muy fácil de humillar, no lo niego. Odio los conflictos, nunca los gano. Siempre dejo que mis emociones y rencores salten sin coherencia sobre las cosas, así que, soy lo que algunos llamarían como un “güevón”. Con el pasar del tiempo me doy más cuenta de eso, pero no me dedico a cambiarlo. Supongo que ya no le encuentro el sentido.

¿De qué me serviría buscarlo? Sería una búsqueda sin sentido, como mi constante idea de que necesito hablar con un psicólogo pero que jamás tomo demasiado enserio.

Estoy aburrido. Sólo eso.

Tengo malos días, al igual que todos.

No duermo bien, por supuesto que no lo hago. Me dedico a gastar mis horas de sueño en juegos de mierda que siempre le descargo a mi teléfono.

Sólo estoy aburrido de la mierda en la que me encuentro, en el no saber qué mierda hago con mi vida, estoy cansado de sólo ser una persona diferente en diferentes lugares. Fingir que me agradan las personas que desprecio, reírme sin gracia de cosas que no me interesan. 

Suelo decir que tengo ánimos, decirle al mundo lo que soy y lo que intento no ser, de manera terrible. Pero es lo que soy, un maldito ser aburrido con la vida que le corresponde llevar, cansado de ser un recluso de mis propios hábitos, cansado de no querer cambiar y de la superficialidad invisible que lo cubre.

Me acerco de manera un poco torpe al espejo que se encuentra en la pared junto a la puerta, me observo un tiempo y procedo a revisar mi rostro por si encuentro alguna espinilla. Intento arreglar mi cabello y paso mis manos por mi rostro sucesivamente. ¿Es esto algo importante? Absolutamente no. Son sólo cosas que hago y que no tienen ningún sentido claro.

Tomo mi teléfono y me acuesto en mi cama para otra vez caer en la decadencia rutinaria que me consume cada vez más lento.

Si tengo algo pendiente para mañana, no me importa. Ahora sólo necesito un poco de distracción.

Si me van a quemar el cerebro en unos minutos diciendo que debo retirar los libros y papeles del suelo, no me importa. No quiero hacer nada, como siempre, sólo existir de forma inútil acostado en este incómodo pedazo de la mierda que soy.


Por ahora sólo necesito un buen golpe de la realidad, eso necesito. Algo que golpee tan fuerte que me haga despertar como antes, cuando me equivoqué y el golpe fue tan fuerte que me dio energía durante 3 años. Sólo eso necesito ahora. 

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